lunes, 6 de noviembre de 2017

Creando puentes de vida sostenible en el Sertão


Asociación Lar Santa María. Brasil.

El Eco Turismo en la Sierra Norte de Itiúba, municipio Bahiano del nor­deste brasileño, es un sueño que partió de la unión de jóvenes de 6 comunidades rurales dispuestos a construir un futuro próspero y sostenible para todos. El apoyo y acompañamiento de Lar Santa Ma­ría y Fundación Pioneros están ha­ciendo de este sueño una hermosa realidad.

En estos dos últimos años los jóve­nes, protagonistas del proyecto, han trabajado de manera comuni­taria en la construcción y estructu­ración de iniciativas complementa­rias a la agricultura familiar, como el Eco Turismo y la producción Agroecológica, prácticas que hoy comienzan a formar parte del me­dio agregando renta y mejorando la calidad de vida de las comunidades.

El grupo de jóvenes que vivía la in­certidumbre del futuro y la depen­dencia económica familiar hoy se sienten personas comprometidas, creativas e emprendedoras. Mu­jeres y hombres que construyen juntos el futuro y son ejemplo de trabajo comunitario. En este grupo se destacan 12 soñadoras que re­presentan el 52% de los participan­tes. Mujeres que plantan la tierra, construyen, dialogan, proponen y dirigen la Asociación, recientemen­te creada, que representa el Eco Turismo Rural de la Sierra Norte de Itiúba.

Además, ahora los y las jóvenes es­tán cada vez más involucrados en sus propias comunidades, partici­pando en reuniones y discusiones con los líderes locales y represen­tantes políticos. Son rostros juveni­les que proponen, lideran y luchan por un futuro mejor.

Las dificultades y los desafíos son vencidos porque el grupo promo­tor se siente recompensado con una bellísima, simple y acogedora estructura para el Eco turismo. Po­sada construida con apoyos locales y muchas horas de trabajo comuni­tario. La formación del grupo para la acción y los equipamientos básicos para acoger y compartir la produc­ción agrícola, la cultura y la belleza de las sierras, con las personas que buscan un espacio para el descanso, el conocimiento y la naturaleza, han sido posible con la solidaridad de la comunidad riojana.

La Sierra Norte y sus bellezas natu­rales y culturales poseen caracterís­ticas peculiares que pueden fascinar a los visitantes. La Sierra, formada por cerros constituye un corredor natural que conecta el municipio a través de pequeños senderos. En su sombra alberga aldeas que tienen mucho que ofrecer para la activi­dad eco turística: Bioma Caatinga (vegetación autóctona) totalmente preservado, vida campesina, des­canso, alimentación agroecológica, actividad que se ha convertido en una de las más antiguas del mundo. El área cuenta también con la rique­za de una represa que sobresale en el medio de la tierra árida y produce la tradicional tilapia (pescado) que encanta y atrae a los visitantes de la región. Todos estos atractivos, han convertido a la Sierra Norte en un atractivo eco turístico completo, que ya cosecha los bellos frutos de este trabajo en equipo!

La Caatinga es exclusivamente bra­sileño, lo que hace su patrimonio biológico único en el planeta. El paisaje nos recrea con una vegeta­ción sin hojas y los troncos de árbo­les blanquecinos y secos. Los tupis (indios brasileños) que habitan en este paisaje, que se extiende por kilómetros y más kilómetros, deno­minaron aquello “mata blanca”, que en su lengua era la caña (mata) + tinga (blanca), la caatinga.


En vista de su bio exclusividad y con la intención de valorizar y preser­var este lugar tan único, se cons­tató que en las Aldeas de la Sierra Norte de Itiúba existía la necesidad de motivar la capacidad local para realizar la gestión sostenible del territorio y para concientizar a los habitantes era necesario descubrir el Eco Turismo como agente trans­formador. Todo ello acompañado de desarrollo sostenible social, in­fraestructura, saneamiento y un abanico infinito de nuevas posibili­dades para jóvenes y habitantes lo­cales. Este es sólo un comienzo de una nueva y prometedora realidad.

jueves, 5 de octubre de 2017

Pájaros pioneros

Erika León Rosales y Diego Sáinz García, miembros de Complot!, área de didáctica creativa y artística.

Desde Complot! Asociación Artística Contemporánea, aprovechamos la posibilidad que nos brindó Fundación Pioneros de realizar, este verano, un taller mural en el Tardeo Pionero. Recogimos el encargo con ilusión y nos pusimos manos a la obra.

Partimos con la idea inicial de construir un proyecto mural participativo y que representara el espíritu de la entidad. Tras pensar, analizar y observar la labor que desarrolla Pioneros, en cómo trabajan, las diferentes actividades que generan, la implicación de los y las jóvenes y adolescentes en sus proyectos, decidimos crear un símil con el mundo animal eligiendo los pájaros como tema central de la intervención. Pájaros por su gran diversidad, por la metáfora con su vuelo, por los nidos como casas de familias que se construyen poco a poco...

Para representar las diferentes edades con las que trabaja Pioneros usamos las etapas del dibujo y para representar el crecimiento,  los dibujos de los más pequeños están abajo y según crecen van subiendo en el mural. Creamos también una gran ave fénix en referencia al renacer, al cambio.

Una constante en nuestra metodología de trabajo es el proceso creativo como "arma" de aprendizaje y herramienta de transformación mediante la experiencia, la vivencia y la acción. Un camino donde se expresa el alma del niño, niña o joven y se manifiesta lo inefable y el subconsciente.

Queremos proponer un paradigma donde el proceso de enseñanza se perciba y se lleva a cabo como un proceso dinámico, participativo e interactivo del sujeto, de modo que el conocimiento sea una auténtica construcción operada por la persona que aprende a través de la acción creativa y artística. Además de ser un fin en sí mismo, se ha demostrado que el arte potencia el aprendizaje de todas las áreas del currículo escolar, permitiendo comprender los fenómenos desde diferentes puntos de vista y estimulando la capacidad de dar nuevas respuestas. Todo ello se traduce en una mejora de su capacidad de aprendizaje y del rendimiento escolar, además de favorecer el desarrollo de competencias sociales. En un mundo en el que la infancia y juventud están cada vez más vinculados a la tecnología, como nativos digitales que son,  es importante recordar que el principal motor de aprendizaje es la experiencia y la vivencia de procesos completos de creación, en los cuales ellos son los protagonistas.

La creatividad es sinónimo del pensamiento original y de la imaginación constructiva. El pensamiento divergente o lateral, supone trabajar con lo que ya poseemos a nuestra disposición y transformarlo (en mayor o menor medida) para crear con eso algo completamente nuevo, una proyección abstracta de algo que se puede llegar a construir, por lo cual siempre implica un ejercicio de mirar hacia un futuro a través de ese elemento que se crea. Es por esto que la creatividad es un rasgo esencial de la persona y si bien hay algunas personalidades que pueden tener un sentido de la creatividad más desarrollado que otras, todos en algún modo somos capaces de crear y de inventar nuevas cosas, ideas o reflexiones tomando en cuenta el bagaje cultural ya existente. 

La creatividad permite tener una actitud flexible y transformadora que se basa en romper las murallas o barreras para edificar la nueva escuela del futuro, cuyo principal objetivo es ser inclusiva, solidaria, respetuosa, reflexiva, divergente, desarrolladora, abierta y consciente con las necesidades de todos y todas.

jueves, 7 de septiembre de 2017

DECIDE.TE

David Castillo Tomás. Equipo de gestión del proyecto Decide.Te

La participación juvenil deviene en ciudadanía si realmente se facilitan los procesos que inviten a la adolescencia y juventud a ser verdaderos actores estratégicos del desarrollo y no se les considere solamente receptores de iniciativas y proyectos. Hacer a la juventud partícipe, supone sembrar una ciudadanía activa, responsable, crítica y comprometida con un entorno social y cultural diverso. Por ello es imprescindible que organizaciones y grupos juveniles con recorrido en el ámbito de la participación, establezcan espacios de encuentro, diálogo e intercambio de buenas prácticas con la cooperación, el empoderamiento juvenil y la incidencia política como pilares estratégicos que permitan establecer políticas públicas realmente acordes con las necesidades de la juventud dentro de un marco político renovado. Para lograr esto de manera efectiva, debe promoverse igualmente el uso de metodologías de trabajo que comprendan técnicas participativas que estimulen la comunicación no violenta, la escucha activa, el diálogo de saberes y la construcción colectiva de propuestas y alternativas que fomenten el desarrollo comunitario de los diferentes contextos presentes en el encuentro.

Partiendo de estas premisas nace “DECIDE.TE: Diálogo Estructurado para la Ciudadanía, Interculturalidad, Diversidad y Empleabilidad a través de la participación juvenil”, una colaboración de 7 meses a nivel nacional, financiada por la Acción Clave 3 del programa Erasmus+ de la Comisión Europea. Dentro de la rama para el apoyo a las reformas políticas en el ámbito de juventud de este programa, “DECIDE.TE” es un proyecto coordinado por Fundación Pioneros (La Rioja) con el apoyo de Fundación Andalucía Acoge (Andalucía), la Asociación Juvenil y Cultural KAUA (Canarias) y Fundación Marianao - Casal Infantil y juvenil de Marianao (Cataluña). Cuenta igualmente con la colaboración de los ayuntamientos de Logroño (La Rioja), Huelva (Andalucía), San Cristóbal de La Laguna (Canarias) y Sant Boi de Llobregat (Cataluña). Su objetivo principal es crear una cooperación interregional entre entidades españolas interesadas en explorar los sistemas de participación juvenil de sus municipios y mejorar los mismos a través del intercambio de buenas prácticas y empoderamiento de sus jóvenes en lo que a ciudadanía activa se refiere. Así mismo DECIDE.TE trata de contribuir a la mejora y adecuación de las políticas juveniles realizando un acercamiento y entendimiento entre los tomadores de decisiones públicos y los propios jóvenes a través de diferentes actividades locales, asambleas de jóvenes y reuniones con representantes políticos que se culminarán con un seminario sobre diálogo estructurado en Logroño del 7 al 13 de septiembre de 2017. Este evento permitirá que 48 jóvenes, técnicos de entidades juveniles y representantes de ayuntamientos discutan e intercambien buenas prácticas relacionadas con la participación activa de la juventud en el diseño de políticas relacionadas con diferentes sectores como el empleo, la interculturalidad, diversidad, ciudadanía o inclusión social entre otros. Tendrán igualmente la oportunidad de presentar de manera oficial las diferentes iniciativas juveniles que se han ido elaborando durante las fases previas del proyecto en los municipios involucrados en el mismo y que ya se han compartido con sus responsables políticos para dinamizar la participación de los más jóvenes en la vida democrática sus localidades.

Para mayor información sobre el proyecto, puede visitarse su página web que permitirá un seguimiento en vivo del mismo y contendrá los materiales y resultados obtenidos durante el seminario (decide. te.fundacionpioneros.org). También se puede conocer más sobre el mismo a través de su página de Facebook (facebook. com/DECIDE.TEproyecto) y de Instagram (nstagram.com/ decide.te).

viernes, 4 de agosto de 2017

Leer y escribir en la prisión


Miguel Loza Aguirre. Pedagogo y asesor de Educación de Personas Adultas en el Berritzegune de Vitoria. Tertulia Literaria del C.P. de Araba.

Cada vez es más conocida la Tertulia Literaria Dialógica de la Prisión. Llevamos más de 15 años haciéndola en el Centro Penitenciario Araba de Nanclares de la Oca. En los Encuentros de Tertulia de Euskadi nos juntamos para celebrar la gran fiesta de la lectura y compartir palabras. Algunos miembros de la Tertulia de la Prisión también participan, aunque su presencia no es física porque no pueden salir, y nos escribieron unas palabras para que las leyéramos en su nombre en el Encuentro:

 “Amo leer. Amo ese tiempo que precede a la apertura del libro, el instante antes de sumergirme en la primera frase, la emoción en cada poro y en el centro de mi ser, niña nuevamente antes de abrir, expectante, un nuevo regalo, y es que ante cada libro nuevo siempre ocurre como ante aquel primero.
Leer es una inmensa emoción que roza la dependencia. Dependencia que, contrariamente a la que crea sumisión y olvido de uno mismo, te hace crecer y creer, pensar y soñar, te enfrenta a cien espejos y te abre mil caminos, te invita a compartir y a buscar, a mirar y no solo ver,… aprendes, viajas, lloras y ríes… Te enervas y agitas, te estremeces de placer ante la perfección de un oxímoron o la humildad de una metáfora, te eleva hasta más allá del cielo o te hunde en la más profunda de las cavernas del alma humana.

Y qué suerte poder compartir todo esto en las tertulias literarias, esos encuentros informales entre gentes de letras y amantes de ellas en los que se habla, discute y debate sobre arte, literatura, política, y todo lo que se tercie…

¡Cuántas tertulias fueron base o pretexto de conspiración, fragua de ideas, estímulo de proyectos de donde surgieron nuevos movimientos literarios! Al aire libre, en palacios, en celdas de conventos y en burdeles de lujo, en librerías, en casas de artistas o literatos, en cafés… Ya hace mucho que son práctica del pueblo llano, incluso se han instaurado en las cárceles, y el resultado es siempre extraordinario.

Quienes no sólo tenemos, sino que sentimos el placer de participar en tertulias literarias, lo vivimos como si seguimos estando en este nuestro mundo pero ya no estamos. Se crea una atmósfera que sólo respiramos nosotros, un aire que sólo nosotros compartimos, y con las palabras de cada autora o autor, emprendemos un viaje juntos. Aparecen entonces los paisajes, los personales, todo cobra vida y se mueve, habla, siente, a través de nosotros. Quien escribió ese libro que abrimos todos casi al unísono, nos entrega su contenido pero no se marcha, permanece allí, envolviéndonos y paseándose entre nosotros. Va del uno a la otra, de la frase elegida por alguien, al párrafo en el que coincidimos todos; salta de nuevo hacia delante o vuelve unas páginas atrás porque alguno recupera una emoción que no vimos y que provoca una comunión de sensaciones.  Entonces surge el comentario mordaz, la reflexión personal, la puya más o menos amistosa, los recuerdos y vivencias, las opiniones y sentencias, y el autor nos sigue, ensimismado, acalorado, entregado desde su libro y abrumado, tal vez, por todo lo que despierta, encantado de haber sido el origen de esa polémica, de esta efervescencias emocional e intelectual. Seguramente, daría cualquier cosa por poder encarnarse y estar ahí, con nosotros, meter baza…: “¿pero qué dice el de rojo? ¡Si está clarísimo! ¡Mi descripción del protagonista es escueta porque yo así lo quise!”… “¿veis? la señora rubia de las gafas lo entendió perfectamente”,… “pero, ¿cómo se le ocurre al de barbas calificar mi obra de “tostón?”,… “¡Por favor! ¡Yo en esa frase reafirmo la exageración de lo convencional!”…

Y así, entre lecturas, silencios y debates, podemos irnos hasta las guerras carlistas, partiendo de la Guía de perplejos de Maimónides, pasando por las anécdotas menos inverosímiles y a través de las vivencias más descarnadas.

Gracias a estas reuniones, pequeñas veladas, círculos de y para el entendimiento, hablamos con las autoras y autores, hacemos que revivan sus historias, sus emociones y las de sus personajes, haciéndolas nuestras en cierto modo, llenando de vida palabras que ya la tienen pero que necesitan ser leídas para que sigan vivas a través de los tiempos. Al abrir el libro permitimos que vivan las palabras y, cuando lo cerramos –como dijo Neruda- abrimos la vida.

Muchos, infinitos paisajes nos esperan; historias, personajes y palabras que nos llaman, surgen y se mueven como alas que nos crecen en la espalda. Doy gracias infinitas a quienes nos ofrecieron y siguen brindándonos ese regalo inestimable.

Sigamos abriendo la vida, de par en par.

Feliz viaje vital a todos y todas.


Tertulia Literaria del C.P. de Araba

jueves, 6 de julio de 2017

Otras formas de educar

Comunidad Cuidadora (El Colletero)

La asociación El Colletero vive en Nalda, un pueblo de 1.000 habitantes. Nuestra asociación cuenta con varios campos de actuación que van desde la atención a las personas, el cultivo de la huerta ecológica, la formación, el Comercio Justo, la puesta en valor de los saberes rurales, la protección del paisaje, las alianzas con la ciudad, el consumo responsable, la atención y la protección de la infancia y la adolescencia.

En este último apartado contamos con ludotecas que atienden a los niños y niñas de Nalda, desde los 9 de meses hasta los 12 años, y con un programa para jóvenes a partir de los 15, llamado Verane@rt, en el que los jóvenes deciden donde quieren trabajar o formarse: en las huertas, las ludotecas o en un  espacio propio donde poner en práctica aquellas capacidades que ellos tienen, diseñando y luego impartiendo  talleres para otros niños y niñas más pequeños, entre 12 y 14  años y también programan  y realizan actividades propias.

El programa Verane@rt se desarrolla en los meses de julio y agosto, pero nos mantiene conectados con sus participantes durante todo el año, dando continuidad al proceso del verano y propiciando otras actividades e intercambios con otros jóvenes.

Trabajamos con el enfoque de derechos para la infancia y la adolescencia, dándoles voz y espacios de participación, generando actividades y procesos que les unan al territorio, al paisaje y a la convivencia en su pueblo. Educamos o, mejor dicho, nos educamos en la participación y en la convivencia, acompañados de las asociaciones, la escuela de Nalda y numerosas personas a título individual.

Los niños, las niñas y los jóvenes son de todos, de la comunidad donde viven, por lo tanto nuestro fin es protegerlos, acompañarlos y proporcionales un entorno seguro, donde las puertas no se les cierren, sino todo lo contrario, donde se abren nuevas posibilidades para su desarrollo y su educación.  Intentamos descubrir con ellos sus capacidades, acompañarlos en sus procesos, no dejarlos solos ante el abismo que se les presenta cuando abandonan los estudios y ser una Comunidad Cuidadora.

Mantenemos de forma continuada varios programas de aprendizaje y servicio (APS), ligados a las actividades que desarrollamos y que muchas veces compartidos con otros grupos de fuera de nuestro pueblo.
Las puertas de nuestros proyectos, las huertas, las ludotecas y otros servicios, están abiertas a otros colectivos o personas que necesitan espacios para el aprendizaje, un lugar de prácticas y de intercambio de experiencias. Recibimos visitas de otras asociaciones, también acogemos voluntariado, propiciamos intercambios internacionales con jóvenes europeos y, actualmente, quisiéramos destacar el acompañamiento de una  joven francesa, que se mueve en programas de solidaridad internacional y que ha querido vivir y conocer nuestra idea de “Comunidad Cuidadora”. Así, un pueblo pequeño se abre al mundo, educándonos en solidaridad, en convivencia y en participación. Como asociación aprendemos y enseñamos, aportamos lo que sabemos y recibimos mucho de otras experiencias y personas que se acercan a nosotras.

No somos un pueblo idílico, tenemos muy presentes los riesgos y retos con los que convivimos y a los que nos enfrentamos día a día:  drogas, abandono de los estudios, baja autoestima, despoblación, abandono de la agricultura, envejecimiento, falta de expectativas laborales, desarrollo urbanístico, falta de servicios, acogida de nuevos pobladores, pérdida de identidad rural, etc. Por ello trabajamos para educarnos en la resiliencia como filosofía de vida.

jueves, 1 de junio de 2017

El lenguaje posmoderno

 Matías Salazar Terreros. Psicólogo.

El lenguaje posmoderno estaría caracterizado por la subjetividad y por tanto por la influencia de los sentimientos en los mensajes o transacciones. Esto hace que mu­chas veces la comunicación resul­te hiriente, displicente, carente de amabilidad y de respeto. Es como si que el que escucha un mensaje cargado de sentimientos disfraza­dos responde con el mismo tipo de mensaje displicente e hiriente.
Esto pasa con dos frases que usan con cierta frecuencia los que tie­nen pocos años. Estas dos frases son: “No me rayes” y “No seas moña”.

Su significado respectivo es: “No me rayes” significa déjame en paz, no te metas en mi vida, no te con­siento que me mandes o que me contradigas o que me des conse­jos. Ya soy mayor. Y sé yo lo que tengo que hacer. Por todo esto ¡cállate!

La otra expresión, “No seas moña”, se usa cuando alguien te aconseja hacer algo y se le quiere decir que esa acción no se lleva, que eso es muy infantil y que eso no mola.

¿Y qué indica todo esto?
Con estas dos frases tan lacónicas se están sacando a la luz unas rea­lidades que son poco halagüeñas. La primera realidad es:

Los padres, en muchas ocasiones, no saben qué hacer: si utilizar la autoridad (autoritarismo) o “dejar hacer” inculcando la libertad (per­misivismo).

Y esta incertidumbre o duda les duele: sienten mucho miedo y ra­bia.

En segundo lugar los mismos ciu­dadanos estamos asumiendo a ve­ces, de forma inconsciente, una éti­ca que defiende la propia libertad y los propios derechos sin contra­pesarlos o contrabalancearlos con nuestras obligaciones o responsa­bilidades.

Y esta saturación de libertad (¿li­berticidio?) está trayendo conse­cuencias no gratas sobre todo para los más débiles: borracheras que necesitan del médico, abortos que alteran la conciencia y la psicología de la persona, peleas con heridas, fracaso escolar, ser niños con 30 años, bullying,…
En tercer lugar, es tanta la libertad de expresión que podemos usar palabras “ofensivas” (ladrón, co­rrupto, incita al odio,…) conven­cidos de que es legítimo hacerlo y que nos asiste o defiende el dere­cho de expresión.

Sin embargo en la sociedad se nota un estado de duda o inse­guridad sobre lo que es punible o permisible en asuntos como la fama, el honor. Esta inseguridad hace daño.

Conclusión: En la matriz cultural actual se necesitan tres cosas:
1.- Respeto a las persona, empe­zando por respetar a los propios padres.
2.- Conciencia éticamente forma­da.

3.- Una buena dosis de humildad para escuchar y dialogar ya que no siempre uno tiene la razón ni lo sabe todo.

viernes, 5 de mayo de 2017

Caminando hacia una secundaria más humana

Betzabé Lillo. Maestra de Primaria. Fundadora, directora y formadora Montessori Canela.

En nuestra sociedad, y en las escuelas en general, suele criticarse a los jóvenes porque parecen ‘pasar de todo’ sin implicarse con su entorno, reduciéndose su participación a espacios alejados de sus necesidades y realidades. Cabe preguntarse qué modelo educativo se ha estado imponiendo socialmente durante siglos que genera esta representación social de los jóvenes. 

Es habitual reflexionar sobre la importancia de incorporar el constructivismo social de Vigotsky en el diario vivir de las escuelas, o de potenciar el attachment tan necesario para lograr aprendizajes significativos y de calidad en nuestras aulas. La realidad educativa de España permite replantearse cuestiones esenciales del aprendizaje, como el modelo educativo que impera el cual es transmisivo ya que sigue siendo una reproducción de conocimientos en masa, lo cual hace perder de vista a cada niño y joven.

Con frecuencia se dice que los jóvenes deben ser autónomos, proactivos, personas resolutivas, empáticas, asertivas, resilientes, que puedan reinventar la realidad a partir de sus errores y de sus aciertos, que aprendan a buscar respuestas en su interior, se pide que sean personas responsables e implicadas, en definitiva seres humanos más felices que se ilusionen por construir la ruta de sus vidas y puedan lograr todo aquello que anhelan en armonía consigo mismos y con los demás. Es posible si ocupan el lugar que les corresponde en cada comunidad, en la sociedad. Para lograrlo debe existir un trato más respetuoso por parte de los adultos que acompañan estos procesos de vida, ya sea al interior de las familias, a nivel de políticas públicas y de los centros educativos. Si pensamos en su educación nos daremos cuenta que viven lo opuesto a lo que se les exige: mentes adormecidas atentas a un sinfín de conocimientos aislados que nada significan en sus vidas. Actualmente suelen ser un colectivo sin voz y es algo que como centros educativos debemos modificar. Alguien alguna vez les ha preguntado ¿qué necesitan? Qué les interesa? ¿Sus opiniones se han visto realmente reflejadas en las formas de hacer y vivir la escuela?

El trabajo pedagógico que planteó la doctora Montessori es rico en experiencias de vida que permite a niños y jóvenes iniciar un camino de descubrimiento de sí mismos, de sus potencialidades y aprender a reemplazar el ‘no puedo’ por un ‘yo puedo’. Según la etapa evolutiva hay que diseñar ambientes que estén preparados para que cada persona logre desarrollarse al máximo posible. Dentro del diseño de cada Ambiente Preparado se considera como un eje central el desarrollo de diferentes tipos de independencia: en 0-6 se busca lograr la independencia de movimiento y lenguaje, en primaria la independencia intelectual y en secundaria la independencia económica. Esto quiere decir que las propuestas pedagógicas que enriquecerán estos espacios educativos tienen como característica el favorecer el logro de estos tipos de independencias en niños y jóvenes. ¿Por qué todos deben aprender lo mismo y en el mismo momento? es una pregunta inspiradora para tomar la decisión de cambiar la mirada. Desde estos espacios libres y democráticos, niños y jóvenes construyen rutas de aprendizaje avanzando en los niveles de voluntad y autonomía, lo cual les permite ser responsables de sus aprendizajes en colaboración con los maestros. En esta trilogía educativa (estudiantes-adulto-ambiente preparado) se avanza con equilibrio ya que el profesorado diseña diversas propuestas que son escogidas por los estudiantes, descubriendo nuevos temas y construyendo juntos el aprendizaje. Abrir el abanico de posibilidades pedagógicas enriquece sin duda alguna los procesos de aprendizajes de niños y jóvenes. 
Considerando que en este proceso educativo la responsabilidad coexiste armoniosamente con los límites y acuerdos que se trabajan, porque para que exista libertad debe necesariamente haber un acuerdo de límites que faciliten y fortalezcan los procesos individuales y colectivos de aprendizaje.